Algunas personas piensan que FFXIV es solo otro MMO de fantasía con gráficos bonitos. Se están perdiendo lo que hace que este juego sea realmente especial. Es un mundo vivo y dinámico en el que puedes sumergirte durante cientos de horas — ya sea haciendo raids de contenido savage con tu static, decorando tu santuario insular o simplemente pasando el rato en Limsa Lominsa viendo bailar a las catgirls.
El ciclo central te engancha primero con su historia. Square Enix ofrece misiones principales cinematográficas que realmente te hacen preocuparte por personajes como Alphinaud y Estinien. Luego está el sistema de jobs — un solo personaje puede dominar todas las clases, desde Black Mage hasta Astrologian. La expansión actual, Dawntrail, acaba de lanzarse con nuevas áreas, jobs y ese dulce aumento del nivel máximo a 100. Honestamente, la comunidad es lo que hace que la gente siga volviendo año tras año. No encontrarás otro MMO donde completos extraños se detengan para ayudarte a completar una mazmorra o explicarte mecánicas.

